• La forma en la que hablamos debe ser santa.

    La forma en la que hablamos debe ser santa.

    Tampoco haya obscenidades, ni necedades, ni groserías, que no son apropiadas, sino más bien acciones de gracias. Ef 5:4. En medio de la comunidad cristiana, de la congregación, no debería haber una serie de pecados que el apóstol Pablo va a mencionar para que los creyentes se santifiquen. En este punto, es necesario entender que…