• La santificación es una obra de Dios en la vida de los creyentes.

    La santificación es una obra de Dios en la vida de los creyentes.

    Y que el mismo Dios de paz los santifique por completo; y que todo su ser—espíritu, alma y cuerpo—sea preservado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo. Fiel es Aquel que los llama, el cual también lo hará». (1 Tesalonicenses 5:23–24) El anhelo pastoral del apóstol Pablo para la iglesia en Tesalónica es que…