Entretanto que llego, ocúpate en la lectura de las Escrituras, la exhortación y la enseñanza. No descuides el don espiritual que está en ti, que te fue conferido por medio de la profecía con la imposición de manos del presbiterio. Reflexiona sobre estas cosas; dedícate a ellas, para que tu aprovechamiento sea evidente a todos. Ten cuidado de ti mismo y de la enseñanza. Persevera en estas cosas, porque haciéndolo asegurarás la salvación tanto para ti mismo como para los que te escuchan. 1 Timoteo 4:13–16
Nunca antes en la historia ha habido tanta información en las manos de las personas. Los niveles educativos en Latinoamérica han avanzado; cada vez más personas logran los estudios superiores.
El auge de las tecnologías y la IA ha logrado que las personas tengan al alcance información rápida y resumida en cuestión de segundos, aunque la veracidad no sea absoluta; no es habitual que se cuestione.
Ante este panorama, cabe preguntar: ¿qué debe hacer un pastor para no quedarse rezagado en medio de una sociedad académica y digital?
La preparación del pastor ante el avance tecnológico
El pastor debe estar preparado para defender la fe en medio de un mundo cada vez más académico y tecnológicamente avanzado. El apóstol Pablo exhorta a Timoteo:
«Ten cuidado de ti mismo y de la enseñanza» (1 Ti 4:16).
Este mandato debe ser tomado con absoluta seriedad por los pastores latinoamericanos. La enseñanza fiel de las Escrituras debe ocupar el lugar central en el culto cristiano. En esto, al menos en principio, existe consenso entre aquellos creyentes que desean congregarse donde el nombre del Señor sea exaltado.
Las amenazas de la nueva era digital
Sin embargo, en esta nueva era, la enseñanza bíblica enfrenta graves amenazas. La comunión de los santos puede verse afectada por el auge de la tecnología y el acceso inmediato a la información.
Hoy, cualquier persona tiene al alcance de sus dedos contenidos que pueden cuestionar, reinterpretar o incluso contradecir la enseñanza pastoral. A esto se suma una advertencia bíblica que no debe pasarse por alto:
«Hubo también falsos profetas entre el pueblo» (2 Pe 2:1).
En estos días, muchos de ellos habitan —literalmente— en los dispositivos móviles.
El desafío de las teologías liberales y la IA
Las teologías liberales y ciertos enfoques de la educación superior que se expanden rápidamente en el mundo contemporáneo están poniendo a prueba el ministerio pastoral.
Si a esto se le añade el avance acelerado de las inteligencias artificiales, no es difícil imaginar un escenario en el que el pastor se vea sin respuestas ante preguntas complejas que surgirán dentro de la iglesia. Por esta razón, el pastor no puede permanecer aislado, suponiendo que su enseñanza no será desafiada.
Discusiones teológicas mal comprendidas pueden ser aceptadas con facilidad cuando el liderazgo carece de un entendimiento claro de la Escritura y de los debates que se gestan en los entornos académicos contemporáneos. Por lo tanto, el pastor debe prepararse conscientemente para enfrentar estos desafíos.
La proliferación de herejías y la respuesta pastoral
Uno de los factores que ha impulsado a muchos a buscar mayor formación es la proliferación de herejías. Conviene recordar que los herejes no suelen ser ignorantes de la Biblia; más bien, son personas que no la comprenden correctamente y que la tuercen para su propia conveniencia.
El apóstol Pedro advierte que algunos distorsionan las Escrituras para su propia perdición y arrastran consigo a otros (2 Pe 3:16), especialmente a quienes son débiles en la fe o carecen de fundamentos sólidos en la gracia que es en Cristo Jesús.
En este contexto, los pastores deben aspirar a un conocimiento profundo de la Escritura y desarrollar la capacidad de responder con mansedumbre y reverencia a quienes demandan razones de la fe (1 Pe 3:15).
En otras, serán dudas sinceras de una congregación que estudia, escucha y cuestiona.
En ocasiones, estas demandas vendrán en forma de ataques externos.
El auge del contenido digital y los nuevos liderazgos
Otro desafío significativo es la proliferación de pódcast, canales de YouTube y figuras religiosas en redes sociales que, contando con doctorados y formación académica, se han levantado contra la iglesia histórica, difundiendo enseñanzas erradas que tarde o temprano alcanzarán a las congregaciones locales.
Ser pastor hoy exige mucho más de lo que a veces se reconoce. No puede el hombre de Dios quedarse rezagado. La inteligencia artificial es capaz de producir sermones en cuestión de minutos y responder preguntas de manera inmediata, tanto para bien como para mal.
Frente a este panorama, la pregunta que cada pastor debe hacerse es inevitable:
¿Estoy capacitado para realizar una exégesis fiel y responder con claridad a las inquietudes de mi iglesia?
¿Qué estoy haciendo para prepararme en un mundo donde la información está al alcance de un dedo?
Formación teológica en una congregación académica
Nos guste o no, hoy convivimos en iglesias donde hay licenciados, personas con maestrías e incluso doctorados. El pastor debe estar preparado para guiar a una congregación con altos niveles de formación académica.
Afortunadamente, en la actualidad existen múltiples oportunidades de preparación sin necesidad de abandonar el hogar:
- Programas en línea.
- Recursos digitales.
- Seminarios teológicos accesibles.
Si el mundo avanza rápidamente en el conocimiento, los pastores deben avanzar aún más decididamente hacia la Escritura, con humildad, honestidad y discernimiento de los tiempos y las necesidades de la iglesia.
El llamado a la fidelidad y al estudio bíblico
No hay excusas para descuidar el estudio serio de la Palabra. El pastor debe crecer en el conocimiento de Dios (2 Pe 3:18) para guiar a la iglesia hacia una madurez espiritual auténtica.
Cuando una congregación es alimentada con predicación sólida, enseñanza bíblica fiel y formación constante, las falsas doctrinas pueden ser identificadas y rechazadas con mayor facilidad.
Aunque la tarea no es sencilla, Dios ha llamado a hombres fieles al ministerio para capacitarlos y, por medio de ellos, edificar a la iglesia, que es el cuerpo de Cristo; y si lo ha llamado a usted, es necesario que sea hallado fiel por el príncipe de los pastores.
El rol del pastor en la sociedad actual
Entonces, ¿qué debe hacer un pastor para no quedarse rezagado en medio de una sociedad académica y digital?
- El pastor debe tener una dependencia y comunión íntima con Dios, su Palabra, para guiar a las ovejas a Él.
- El pastor debe estar preparado para defender la fe de las falsedades y las artimañas del enemigo.
- Debe conocer las Escrituras para dar respuestas certeras y reales a las dudas que los feligreses tendrán.
- Debe estar en constante preparación para poder escuchar los debates teológicos que le presentarán quienes están en constante contacto con las redes sociales y desean respuestas claras y directas de parte de Dios.
Si la iglesia tiene al alcance tanta información, lo menos que puede hacer un pastor es tener la información de Dios en su mente y en su corazón para guiar a las ovejas a Cristo. Esta tarea no es fácil, pero tiene consigo al Espíritu Santo, que lo guiará a toda verdad.
